Somos criaturas morales.

publicado en: Blog | 0

En aquellos días no dirán más: Los padres comieron las UVAS AGRIAS y los dientes de los hijos tienen la dentera, sino que cada cual morirá por su propia maldad; los dientes de todo hombre que comiere las UVAS AGRIAS, tendrán la dentera. (Jer. 31:29,30)

El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él. (Ez. 18: 20)

 

Según estos textos todos somos responsables de nuestros actos, sin importar las condiciones que cada persona haya experimentado en la vida. Pero si tengo la creencia de que: “Yo soy rebelde porque el mundo me ha hecho así”, que soy rebelde porque vengo de un hogar disfuncional, que actúo irresponsablemente porque mis padres actuaron tan mal conmigo, entonces no tendré oportunidad de cambio alguno. Una persona que piensa que es víctima de las circunstancias pasadas, jamás se esforzara por lograr cambios en su vida, y por lo tanto no tendrá éxito alguno.

Por el contrario si una persona piensa que a pesar de las circunstancias tan adversas que ha tenido en su vida, pero todavía es consciente de que lleva en su interior el conocimiento del bien y del mal, entonces nunca actuara como una víctima, “alzando sus hombros frente a sus irresponsabilidades”. En verdad todos hemos recibido heridas en nuestros hogares en mayor o menor medida, las mismas que nos han hecho susceptibles a la amargura, a la falta de perdón, al odio y a la venganza; las cuales nos ha llevado a experimentar rebeldía, hasta el punto de estar siempre culpando, especialmente a nuestros progenitores, pero sin embargo nunca tendremos éxito en cambiar si no aceptamos nuestra corresponsabilidad.

Nuestra cultura posmoderna está tratando a la gente únicamente como víctimas de las circunstancias que han vivido, y por lo tanto les está llenándoles de derechos con la finalidad de extirpar todo sentimiento de culpa y de responsabilidad personal, pensando que de esta manera les pueden dar la tan buscada realización personal. Sin embargo al tratarlos así los están llevando a una utopía y a un adormecimiento, del cual no es fácil despertarse.